Se acuerda de los NFT’s? Dejan pérdidas millonarias en todo el mundo

Se acuerda de los NFT’s? Dejan pérdidas millonarias en todo el mundo

El caso de Justin Bieber con su NFT de Bored Ape Yacht Club se ha convertido en el símbolo perfecto del colapso del mercado tras el boom especulativo de 2021-2022, ilustrando cómo celebridades impulsaron una burbuja que dejó pérdidas millonarias cuando la realidad económica alcanzó a los activos digitales.

El caso del cantante Justin Bieber se ha convertido en uno de los ejemplos más llamativos del desplome del mercado de los NFT tras el auge vivido en 2021 y comienzos de 2022. En ese contexto de euforia por los activos digitales, el artista adquirió uno de los populares tokens de la colección Bored Ape Yacht Club por aproximadamente 500 ETH, equivalentes a cerca de 1,3 millones de dólares en ese momento.  

La compra, realizada en enero de 2022, fue interpretada como una señal del creciente interés de las celebridades por este tipo de activos digitales únicos, respaldados por tecnología blockchain. En ese entonces, los NFT —y especialmente los Bored Ape— alcanzaban valoraciones récord impulsadas por la especulación, la exclusividad y el respaldo de figuras públicas.  

Sin embargo, el panorama cambió drásticamente en los años siguientes. Con el enfriamiento del mercado cripto y el fin del ciclo alcista, el valor de este NFT en particular comenzó a caer de forma sostenida. Para 2023, ya había perdido cerca del 95% de su valor inicial, situándose en torno a los 60.000 dólares.  

La caída se profundizó aún más hacia 2026. De acuerdo con estimaciones recientes del mercado, el mismo activo digital estaría valorado actualmente en aproximadamente 12.000 dólares, lo que representa una pérdida cercana al 99% respecto a su precio de compra.  

Este desplome no es un caso aislado, sino parte de una tendencia generalizada que ha afectado a gran parte del ecosistema NFT. La colección Bored Ape Yacht Club, que llegó a ser una de las más codiciadas del mercado, ha visto reducir significativamente su valor, al igual que otros activos digitales adquiridos por celebridades durante el auge del sector.  

El caso de Bieber ilustra, según analistas, los riesgos asociados a la alta volatilidad de este tipo de inversiones, donde el precio puede estar más ligado a la especulación y la demanda momentánea que a un valor intrínseco sostenible. Además, refleja cómo el entusiasmo impulsado por figuras públicas no logró sostener el mercado en el largo plazo.  

En definitiva, lo que en su momento fue visto como una apuesta millonaria por el futuro del arte digital, hoy es considerado un ejemplo emblemático del estallido de la burbuja NFT y de la rápida pérdida de valor que pueden sufrir estos activos en un mercado altamente especulativo.

ES OFICIAL, Gmail permite su dirección de correo electrónico sin perder correos.

ES OFICIAL, Gmail permite su dirección de correo electrónico sin perder correos.

Ya no más correos como pepeelburro1994 o Lalispiñaconcanela145638 pues Google ha dado un paso histórico en la evolución del correo electrónico. Tras más de dos décadas sin cambios en este aspecto, la compañía anunció oficialmente que ya permite a los usuarios modificar su dirección de Gmail sin perder correos, archivos ni información asociada a su cuenta, una de las funciones más solicitadas desde el lanzamiento del servicio.  

La nueva herramienta permite cambiar la parte del correo que aparece antes de “@gmail.com” sin necesidad de crear una cuenta nueva, eliminando así uno de los mayores inconvenientes que enfrentaban los usuarios: tener que migrar manualmente todos sus datos cuando querían actualizar su dirección.  

Uno de los aspectos más destacados de esta actualización es que la dirección antigua no desaparece. En su lugar, pasa a funcionar como un alias, lo que significa que los correos enviados al antiguo email seguirán llegando a la misma bandeja de entrada. Además, ambas direcciones podrán utilizarse para iniciar sesión en los servicios de Google, garantizando una transición fluida y sin interrupciones.  

La implementación de esta función responde a una demanda histórica de los usuarios, especialmente de aquellos que crearon sus cuentas en etapas tempranas de su vida y que, con el paso del tiempo, buscaban una dirección más profesional o acorde a su identidad actual. Hasta ahora, Gmail obligaba a mantener el mismo nombre de usuario de forma permanente, lo que limitaba la flexibilidad en la gestión de la identidad digital.  

Sin embargo, el cambio llega con ciertas restricciones. Google ha establecido que solo se podrá modificar la dirección una vez cada 12 meses y hasta un máximo de tres veces por cuenta. Además, la función se está desplegando de manera gradual, por lo que inicialmente está disponible para un grupo limitado de usuarios, principalmente en Estados Unidos, con planes de expansión a nivel global en los próximos meses.  

El proceso para realizar el cambio es relativamente sencillo y se encuentra en la configuración de la cuenta de Google, dentro de la sección de información personal. A pesar de las limitaciones, la compañía asegura que la integridad de los datos se mantiene completamente intacta, incluyendo correos electrónicos, archivos en Google Drive, fotos, suscripciones y demás servicios vinculados.  

Con esta actualización, Google redefine la gestión de cuentas en Gmail y da respuesta a una necesidad largamente ignorada, marcando un avance significativo en la flexibilidad y control que tienen los usuarios sobre su identidad digital.

Nuevas fotos de la misión lunar ARTEMIS II generan polémica

Nuevas fotos de la misión lunar ARTEMIS II generan polémica

La misión NASA Artemis II ha vuelto a poner a la Tierra en el centro de la conversación científica global, no solo por el hito de regresar con humanos a las inmediaciones de la Luna, sino por una serie de imágenes que, más allá de su evidente belleza, esconden detalles que están generando inquietud entre expertos. Captadas por el comandante Reid Wiseman desde la ventana de la cápsula Orion tras la maniobra de inyección translunar, estas fotos —divulgadas el 3 de abril de 2026— muestran auroras visibles y un limbo atmosférico que redefine nuestra percepción de protección planetaria.

La misión NASA Artemis II ha vuelto a poner a la Tierra en el centro de la conversación científica global, no solo por el hito de regresar con humanos a las inmediaciones de la Luna, sino por una serie de imágenes que, más allá de su evidente belleza, esconden detalles que están generando inquietud entre expertos.

A primera vista, las fotografías captadas desde la nave Orion parecen repetir la clásica postal del planeta azul suspendido en la oscuridad del espacio. Sin embargo, un análisis más detenido revela que estas imágenes no son solo contemplativas: contienen información clave sobre la verdadera fragilidad de la Tierra.

El elemento más llamativo —y a la vez más ignorado— es un tenue halo que rodea el borde del planeta. Este brillo irregular, apenas perceptible, corresponde al llamado “limbo atmosférico”, una delgada capa gaseosa iluminada tangencialmente por el Sol. Lo inquietante no es su presencia, sino lo que representa: la frontera real entre la vida y el vacío absoluto.  

Lejos de ser una envoltura robusta, esta capa es extraordinariamente fina. En términos proporcionales, la atmósfera apenas representa alrededor del 0,2% del radio terrestre, lo que equivale, en una escala cotidiana, a una película casi imperceptible, comparable a una capa de pintura sobre una superficie mucho mayor.   Esta revelación transforma por completo la interpretación de la imagen: lo que parecía un planeta sólido y protegido es, en realidad, un sistema extremadamente vulnerable.

Pero los secretos no terminan ahí. En las mismas fotografías también se distinguen sutiles tonalidades verdosas en las regiones polares. Se trata de auroras, fenómenos que ocurren en las capas más altas y difusas de la atmósfera, donde el aire prácticamente desaparece. Su presencia en la imagen no solo añade espectacularidad visual, sino que actúa como un recordatorio de que la Tierra está constantemente expuesta a la radiación y partículas del espacio, dependiendo de un delicado equilibrio para sostener la vida.  

Otro aspecto que ha llamado la atención de los científicos es la irregularidad del propio halo. Lejos de ser un borde uniforme, presenta variaciones de brillo y densidad, lo que evidencia que la atmósfera no es una barrera estática, sino una estructura dinámica, cambiante y, en cierto sentido, inestable.

Este tipo de observaciones no es completamente nuevo —ya había sido descrito durante el programa Apolo—, pero las imágenes de Artemis II ofrecen una claridad y precisión que obligan a reinterpretar lo que durante décadas se había visto sin comprender del todo.  

En conjunto, las fotografías dejan de ser simples registros visuales para convertirse en una advertencia silenciosa: la Tierra no está protegida por una coraza impenetrable, sino por una capa extremadamente fina que concentra todo lo necesario para la vida. Un detalle casi invisible que, paradójicamente, lo sostiene todo.

Así, lo que parecía una imagen más del planeta desde el espacio termina revelando una verdad incómoda: la estabilidad que damos por sentada depende de un equilibrio mucho más frágil de lo que imaginamos. Y ese es, precisamente, el secreto que estas fotografías estaban ocultando a simple vista.